Viaje a Hong Kong: día uno y llegada a la ciudad de la furia

Impresiones de un viaje a Hong Kong: del otro lado de la pared de fuego

Hicimos nuestro viaje a Hong Kong por tren, vía Shenzhen. El trayecto fue corto, pero la salida de China y la entrada a Hong Kong fueron burocráticas y sujetas al protocolo internacional (a pesar de que Hong Kong es una “Región administrativa especial de China”, para cruzar entre los países es necesario  marcar sellos de entrada y salida). Por otra parte, los requisitos de visado son diferentes en “ambas regiones”: no hace falta visa para ingresar a Hong Kong, mientras que China les exige visa a los ciudadanos de casi todos los países.

Advertencia: si bien el cruce fue fácil, no todo es color de rosa, porque hay que caminar unos quince minutos en pasillos atestados de gente, por eso hay que tener cuidado con el equipaje (no te lo van a robar, pero si te lo pueden achicharrar, o bien te podés tropezar con los equipajes de otras personas).

 

Primeras notas del viaje a Hong Kong….

La primera impresión de mi viaje a Hong Kong no fue muy amable que digamos y hasta daba miedo, ya que luego de haber cruzado migraciones, los pasillos oscuros y algo sucios del subte estaban repletos de agentes sanitarios que, vestidos de ambo y barbijo, intentaban prevenir esl SARS escudados de carteles alusivos. Recordé por asociación libre, que la última vez que había escuchado esa enfermedad, había sido años atrás, cuando una amiga hongkonesa me habló de todo el despliegue y el miedo que los habitantes de la isla tuvieron que sufrir por el año 2002. Pero esos agentes, que estaban allí, con sus jeringas apuntando al techo y sus barbijos paranoicos, parecían más decoración que parte del lugar, una “puesta en escena” de la prevención sanitaria -un intento fracasado de asustar a “los enfermos” o “dar confianza a los sanos”-, porque con todo el ajetreo de la multitud era lo mismo que estuvieran o no. Nadie iba a detenerse allí para tomarse la fiebre o para declarar síntomas incipientes de cualquier tipo de dolencia.

Lo segundo que me llamó la atención -en mi primer viaje a Hong Kong, luego de haber vivido casi un año en China-, fue que la mayoría de la gente hablara inglés. En muchos lugares de China, es muy difícil encontrar personas con un inglés fluido y, en general, son los jóvenes de las zonas más desarrolladas quienes dominan bien este idioma. Por eso, me pareció extraño volver a usar el inglés para las interacciones cotidianas más sencillas.Fue así que, habiendo visto el lado suberráneo de Hong Kong, decidimos tomar el tren-subte para llegar al centro (está justo después de pasar migraciones y caminar). El viaje fue rápido y un poco raro, porque después de la oscuridad del subte y de los agentes bizarros contra el SARS pudimos ascender a una ciudad rodeada de montañas, que al principio parecía China, pero que después se mostró ante nuestros ojos como una ciudad completamente distinta a todas las que había visto anteriormente. 

Viaje a Hong Kong 1
Primeras imágenes del viaje a Hong Kong

 

Un poco de Londres, tal vez otro de Paris, algo de Buenos Aires, mucho de Guandong (la región sureña de China): Hong Kong es una ciudad que invita a ser explorada, a dejarse llevar por el instinto de caminante, porque todo -absolutamente todo- está conectado con todo. Minutos después de haberla conocido en persona, me di cuenta, sin equivocarme,  de que Hong Kong es una ciudad hecha de pequeños laberintos y grandes contrastes. Hablaré algo más en la próxima entrega.

Viaje a Hong Kong 2
En algun lugar… el sello que testimonia el viaje a Hong Kong
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¿Pensando qué visitar durante tu viaje a Hong Kong?
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