Viajar en China cerca del año nuevo: el último tren a casa

 Viajar durante el período del año nuevo china es una tarea no recomendable, al menos que alguien decida tomar un avión o tren el mismo día del año nuevo, y por ello ser el único y odiado pasajero. En este caso,   hay que tener en cuenta que llegar hasta el aeropuerto o la estación no será nada fácil: casi no hay taxis o moxis en la calle y el transporte público funciona con un servicio muy reducido (no sé si ésto último será válido para ciudades como Shanghai).Los problemas para viajar no son excluyentes del primer día del año, sino que comienzan un mes antes, cuando tiene lugar la migración interna más masiva del mundo: el retorno al hogar de la mayoría de los trabajadores y estudiantes del país.
 
El año nuevo chino… época crítica
El medio de transporte preferido por los chinos es el tren, porque es barato, seguro y práctico. La red ferroviaria del país, que conecta casi todo con casi todo, está en  proceso de expansión: los trenes bala están llegando cada vez a más ciudades y se están inaugurando muchas estaciones nuevas. Como si esto no fuera suficiente, las formaciones suelen tener entre dieciséis y veinte vagones, y generalmente cinco asientos por hilera (tres asientos-pasillo-dos asientos). Sin embargo, todo esto es poco y nada durante el año nuevo: los trenes se abarrotan, la mayoría de la gente viaja a pie y es casi imposible encontrar un pasaje entre dos destinos alejados (más de cuatrocientos kilómetros).

 

Conseguir billetes en tren durante el año nuevo chino

El sistema de ventas de pasajes de tren en China es extraño y cambiante. A veces, los tickets se pueden comprar hasta con quince días de anticipación, otras veces con siete, es impredecible. Sin embargo, durante el mes previo al año nuevo, las reglas se vuelven completamente caóticas y las estaciones se llenan de gente. Lo único que se sabe es que hay un cupo de pasajes disponibles por día, que son liberados a las doce de la noche y que las doce es una hora mágica donde las reglas pueden volver a  cambiar.La manera más fácil de conseguir pasajes durante este período es a través de internet (todos se conectan a las doce de la noche para dar el primer click), pero este sistema está vedado a los extranjeros, ya que para poder utilizar esa  página web, es necesario tener un número de documento de ciudadano chino (esto se debe a que el gobierno quiere evitar las reventas de pasajes en días tan sensibles).

 

El último tren a casa
Comprar pasajes durante durante esos días es una cuestión de suerte y perseverancia, y por eso siempre quedan personas sin viajar (a veces se los puede ver por televisión desesperados o casi llorando).Esta situación es el punto de partida de la película-documental “El último tren a casa”, donde se narra (entre otras cosas) la historia de dos trabajadores de la provincia de Sichuan (en el oeste) que viven en Guangdong (la provincia ubicada en el sur, en el límite con Hong Kong), y que necesitan conseguir pasajes. Podemos ver, en los primeros minutos, una escena filmada en que se repite en la mayoría de las ciudades grandes (la gente esperando a que se abra la puerta de la estación de tren). Otra escena -que en este caso se repite durante todo el año- es la gente que corre, cargada de bolsas y paquetes,   apenas se abre el embarque del tren (min. 13,48).

 

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