T1 (señal de tornado) – Huida de Hong Kong

Llegábamos un día  a las Chungking Mansions, cuando en el “portal de entrada”, vimos un cartel con la inscripción T1. Debajo, en inglés y cantonés, un aviso: Tifón 1. Preguntamos por ahí y nos dijeron que esa situación   era  completamente normal y que no debíamos preocuparnos. Así que salimos, dispuestos a tomar el ferry para la isla Lamma. Allí también averiguamos. Nos respondieron que la señal T1 era frecuente y que los servicios de ferry sólo eran interrumpidos por la señal T8.

 

Alerta T1 de tifón: impactante documento fotográfico

Seguimos tranquilos, aunque al día siguiente, la señal había cambiado a T3. El ambiente se mostraba agitado  y parecía que todos se estaban preparando para algo. Apenas nos levantamos, fuimos a retirar la visa de entrada a China y mientras íbamos en el taxi,  pudimos observar como las carteleras de las autopistas urbanas indicaban el inminente tifón. Para regresar al hostel, tomamos un ferry que se movía más de lo habitual, aunque no de manera preocupante.

Alerta T3, el tifón se acerca…

Dejamos Hong Kong con un poco  de viento y lluvia y nos trasladamos a Shenzhen. Una vez allí,  nuestra idea era continuar hacia Hainan (una isla tropical de China), en un tren que cruza el mar a bordo de un barco. Sin embargo, no pudimos conseguir pasajes, ya que -según nos dijo alguien que estaba haciendo la fila con nosotros- la salida de trenes se había cancelado momentáneamente debido a la tormenta que se avecinaba.

En ese momento, cambiamos de planes y decidimos viajar a Guilín-Yangshuo. Como los trenes estaban completamente llenos -y no queríamos pasar la noche en Shenzhen-, resolvimos tomar un colectivo. Esa noche, exactamente cuando el autobús estaba saliendo, comenzó a llover torrencialmente. Demasiada lluvia, a cántaros, con viento y sin visibilidad.Al día siguiente, llegamos a Yangshuo. El día estaba lindo, aunque nublado y con garúa. Vimos, por internet, un  diario y nos enteramos de que habíamos huido de uno de los tifones más bravos que han sacudido Hong Kong, en mucho -pero mucho- tiempo.

 

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