Reccoriendo Varadero fuera del “circuito” turístico extranjero.

Llegando a Varadero: primer viaje en dentro de la isla de Cuba

En términos generales, la palabra “Varadero” se asocia con playas y con hoteles de lujo. Y en gran parte es cierto, ya que a lo largo de la costa de la pequeña península, y saliendo de lo que sería el casco urbano, se pueden encontrar una gran cantidad de resorts con todo incluido. Sin embargo, dentro de los límites del pueblo, hay hoteles más modestos y se pueden alquilar habitaciones en casas de familia.

De todas maneras, hay que tener en cuenta que las agencias de turismo muchas veces tienen ofertas razonables, por lo que alojarse en los hoteles más caros no termina siendo del todo prohibitivo.

Las playas de Varadero
Las playas de Varadero

El viaje a Varadero

Después de haber consultado con dos agencias diferentes de turismo (en realidad había tres escritorios en una misma oficina y cada uno pertenecía a una agencia distinta), decidimos comprar un pasaje en Vía azul, la empresa de buses utilizadas por extranjeros.

El viajecito arrancó temprano a la mañana, desde el hotel donde compramos los pasajes. Todos nuestros compañeros, excepto una pareja y una chica que iba con un sugar grandaddy, eran extranjeros que no hablaban casi nada de español. Más o menos en la mitad de un camino donde casi no vimos pueblos, el micro paró en un bar montado bajo un quincho de paja. Allí nos recibió un grupo de músicos que tocaba Guantanamera, mientras los mozos depositaban en la barra botellas de ron Havana Club para agregar a una improvisada vuelta de piña colada. Mientras los pasajeros disfrutaban de su refresco, que por supuesto era a precio turista, salimos a caminar un poco por los alrededores.

Después de dos horas, y con todos los pasajeros increíblemente sobrios, el bus llegó a Varadero… aunque no nos dimos cuenta. Bueno, nos dimos cuenta de que habíamos llegado a Varadero pero como el colectivo no paró en la estación, no nos percatamos de que estábamos en la ciudad. Por eso, seguimos de largo hacia cada uno de los resorts de las afueras del pueblo, donde los conductores iban depositando pasajeros. Al cuarto o quinto, me di cuenta y le fui a avisar al chofer, quien se enojó bastante, porque según él ya nos había informado que estábamos en Varadero así que fue nuestra culpa. Retándonos bastante, nos dijo que nos bajáramos en el próximo hotel y que pidiéramos un taxi.

Cuando bajamos, justo había uno en la puerta y le pedimos que nos llevara al centro porque queríamos alquilar una habitación en casa de familia. Muy amable, nos dijo que conocía gente y nos dio un poco de charla.  Así fue que nos llevó a un lugar cercano a la estación de buses. Allí se encontró con su amiga que estaba dando un paseo por y la señora nos llevó con sus diferentes vecinos.

Como si nada, entró en la casa de cada uno, mientras les iba gritando que  tenía  unos hermosos turistas disponibles. En la primera casa, sólo recibimos una voz el fondo que muy simpáticamente nos gritó que tenía todo ocupado, y así como entramos nos fuimos.

Finalmente, llegó a un patio donde la dueña nos ofreció una habitación independiente de la casa por 25 dólares la noche.  Enfrente, había dos paraditos (los puestitos que venden comida barata para comer al pie), uno que vendía pizzas y otro que vendía comida criolla (por un dólar más o menos). Como sólo servían desayunos y almuerzos, no nos quedó otra que ir a cenar a una estación de servicio que estaba por allí cerca (como era restaurante con mesas y sillas, los platos eran algo más caros: entre dos y tres dólares).

callecitas de varadero
Las callecitas de Varadero

La playa de Varadero

Playas de arenas blancas, aguas tibias, olas suaves y vientos constantes (lo del viento no sé si es frecuente o si fue un poco de mala suerte). También de bancos de arena, por lo que se pueden ver personas algo alejadas de la costa con el agua que les llega hasta la cintura. Se dice que es uno de los puntos desde donde se puede llegar más fácilmente a Miami, aunque no vimos allí ningún tipo se seguridad (ni siquiera un guardavidas).

Estuvimos en un sector de playas lleno de cubanos y, al menos a simple vista, casi ningún extranjero (salvo que estuvieran todos camuflados). No vimos sombrillas (directamente se iban a la sombra de los árboles), y casi el único accesorio que llevaban eran las mantitas para la arena o las pelotas para jugar al fútbol.

No todas las playas de Varadero tienen arena tan blanca o son aptas para bañarse. Hay algunos lugares bastante pedregosos, donde el mar casi no permite entrar y donde la costa se ve bastante brava. Sin embargo, no me puedo quejar del pedacito de playa que nos tocó.

Viajar de La Habana a Varadero: algunos datos

Transporte:

  • Buses: la empresa de buses Vía Azul hace el recorrido por 25 dólares. Hay otra empresa, Nacional, pero sólo les venden pasajes a cubanos. Por Hay que tener cuidado porque a veces los pasajes se agotan y por eso hay que comprarlos con dos o tres días de anticipación (a veces también es cuestión de suerte). Los pasajes se pueden conseguir en las agencias de turismo localizadas en los principales hoteles de la ciudad (Hotel Inglaterra-Hotel Saratoga). Los buses utilizan dichos hoteles como punto de partida.
  • Taxi compartido: se puede tomar un taxi compartido para hacer el recorrido por el mismo precio que el bus. Es más fácil encontrar un taxi en Varadero, donde los conductores se acercan a los turistas a ofrecerles el viaje que en La Habana. Sobre los taxis, recibimos diferentes versiones: alguien nos dijo que había que tener cuidado con el tema de los seguros y otras personas nos dijeron que no había problema.
  • Camiones de porteador privado: son el medio de transporte más común utilizado por los cubanos. Los extranjeros lo pueden utilizar, pero no son los más seguro para viajar en la ruta.

Alojamiento:

  • Habitación en casa de familia: se puede conseguir alojamiento en casas de familia por 25/30 dólares la noche en base doble. En temporada baja, no tuvimos problema para conseguir alojamiento apenas llegamos. Sólo hay que buscar la ventanita con el “ancla azul” o los vecinos te ayudan espontáneamente llamando a otros vecinos (en un pueblo chico todos se conocen).
  • Hoteles pequeños: en en centro de Varadero, hay varios hoteles de dos/tres estrellas. Sus tarifas son de aproximadamente 40 dólares en base doble, pero los precios suelen varias según las fechas.
  • Hoteles de cinco estrellas fuera de la ciudad con todos los servicios incluidos: si bien esta es la opción más cara, a veces se pueden conseguir precios interesantes (en la agencia donde compramos los pasajes de bus, nos ofrecieron un paquete por 45 dólares por persona el día, aunque ésto último no es lo más habitual).
  • Más información sobre alojamientos en Cuba: “Buscar alojamiento en Cuba: en hoteles y casas particulares

Consejos para viajar a Cuba:

En esta entrada, encontrarás algunos consejos para viajar a Cuba.

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