Krabi: el señor de los semáforos.

Y después de un pequeño largo viaje desde Bangkok, llegamos a Krabi. No nos esperaban las playas, sino una estación de autobuses, el centro de una ciudad, muchos cables, algunos ruidos y el señor de los semáforos.

Hombre extraño si los hay, parece que quisiera huir y llevarse consigo las luces del tráfico, a las que carga como si fueran bolsas de supermercado.

Los más paranoicos piensan que si alguien comete una infracción de tránsito, este señor se va a enojar, y va a arrojarle uno de los semáforos, imitando los movimientos propios del lanzamiento atlético de martillo.

Otros, la mayoría, creen que ya está cansado, o que tal vez espera a alguien y quiere librarse de todo ese peso  para ir a descansar cerca del mar.  Poco y nada sabemos los viajeros. Sólo esperamos que estas fotos no lo encuentren enojado. 

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