Gatitos

Vi, de lejos y sin lentes, el primer gatito de Laos en el hostel de Savannakhet. Eso significa que era un gatito borroso, pero aún fuera de foco, había algo en él que no encajaba. Me acerqué, y al mirarlo, pensé, ¡pobrecito, tiene la colita  (el rabito más bien) cortada por la mitad!. Poco después, vi otros gatitos que jugaban con el primero y todos tenían también la colita cortada. Mal bicho el dueño del hostel, pensé, que no tiene nada mejor que cortarle el rabo a los gatitos.

Luego, cuando entré de prepo en el primer templo, vi que los gatitos que estaban dentro también tenían su  colita cortada al medio. Era difícil imaginar a los pacíficos templarios cortando rabitos de gato en su tiempo libre, pero la realidad estaba a la vista. Más tarde, viendo los gatitos que caminaban, saltaban y se escondían por la ciudad, me daría cuenta de que todos los gatitos de Laos tienen el rabito partido al medio.

Entonces, la pregunta que se hace el viajero, medio curioso por esas cosas cotidianas de las que nadie tiene respuesta, y que son difíciles de averiguar porque pueden parecer obvias o demasiado básicas es saber…. ¿Por qué, en Laos, le cortan la colita a los gatitos?.

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